La región perdió más de 6.500 empleos sumando la administración autonómica y la local en el periodo comprendido entre enero y julio de 2012, según Hacienda. En concreto, la administración regional destruyó un total de 1.677 empleos en dicho semestre, con lo que el número de empleados de dicha administración se situó en 155.431, mientras en el ámbito local se destruyeron 4.872 empleos, hasta 59.443.